La
Academia
La Academia da Cachaça sabe a Brasil. En todos los sentidos.
En su decoración, con la bandera verde y amarilla en
el techo. En los delicados ingredientes de cada uno de sus productos.
En la creatividad al inventar nuevos cócteles, bocadillos
para el copetín, platos principales y postres, sin alejarse
de la tradición.
En
el bar, es la caña quien crea, quien propone, quien comanda.
Sea en la copa de cristal en la cual llega a la mesa, o en la
preparación de los tragos, en combinaciones perfectas
de sabor y de color. Uno de los ejemplos más notables
es la Caipirinha (se pronuncia Caipiriña) Académica,
en la cuál se unen la caña, el limón gallego
y la miel para formar el más brasileño de los
cócteles. Otro ejemplo que sobresale es Brasil en Cubos,
hecho con cubitos de hielo de frutas. Con caña, por supuesto.
Que, de a poquitos, se va mezclando al sabor de los cubitos,
dándoles vida.
En
la cocina, el charque se une a los frijoles, en el Arrumadinho
(Arregladito); de la mezcla de mandioca con requesón,
tenemos el Escondidinho (Escondidito), la primer creación
gastronómica de la Academia da Cachaça. El Mineirinho,
una especie de “risoto de Minas Gerais” se complementa
con col saltadita, y el estilo “académico”
de cocinar, reúne los secretos de la famosa Feijoada
brasileña.
Y
hay más: batidas, caipirinhas para todos los gustos y
frutas, hay queso de cuajo, caldito de porotos negros, buñuelos
de carne, palmito al horno... Tenemos condimentos y salsas exclusivos
y, además, una manera de ser especialmente “carioca”,
con música brasileña en el ambient
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